viernes 16 de octubre de 2009

Flores Candidas Ediciones

lunes 17 de agosto de 2009

Del camino del creador





¿Quieres marchar, hermano mío, a la soledad? ¿Quieres buscar el camino que lleva a ti mismo? Detente un poco y escúchame.
«El que busca, fácilmente se pierde a sí mismo. Todo irse a la soledad es culpa»: así habla el rebaño. Y tú has formado parte del rebaño durante mucho tiempo.
La voz del rebaño continuará resonando dentro de ti. Y cuando digas «yo ya no tengo la misma conciencia que vosotros», eso será un lamento y un dolor.
Mira, aquella conciencia única dio a luz también ese dolor: y el último resplandor de aquella conciencia continúa brillando sobre tu tribulación.
Pero ¿tú quieres recorrer el camino de tu tribulación, que es el camino hacia ti mismo? ¡Muéstrame entonces tu derecho y tu fuerza para hacerlo!
¿Eres tú una nueva fuerza y un nuevo derecho? ¿Un primer movimiento? ¿Una rueda que se mueve por sí misma? ¿Puedes forzar incluso a las estrellas a que giren a tu alrededor?
¡Ay, existe tanta ansia de elevarse! ¡Existen tantas convulsiones de los ambiciosos! ¡Muéstrame que tú no eres un ansioso ni un ambicioso!
Ay, existen tantos grandes pensamientos que no hacen más que lo que el fuelle: inflan y vuelven aún más vacíos.
¿Libre te llamas a ti mismo? Quiero oír tu pensamiento dominante, y no que has escapado de un yugo.
¿Eres tú alguien al que le sea lícíto escapar de un yugo? Más de uno hay que arrojó de sí su último valor al arrojar su servidumbre.
¿Libre de qué? ¡Qué importa eso a Zaratustra! Tus ojos deben anunciar con claridad: libre para qué?
¿Puedes prescribirte a ti mismo tu bien y tu mal, y suspender tu voluntad por encima de ti como una ley?
¿Puedes ser juez para ti mismo y vengador de tu ley?
Terrible cosa es hallarse solo con el juez y vengador de la propia ley. Así es arrojada una estrella al espacio vacío y al soplo helado de la soledad.
Hoy sufres todavía a causa de los muchos, tú que eres uno solo: hoy conservas aún todo tu valor y todas tus esperanzas.
Mas alguna vez la soledad te fatigará, alguna vez tu orgullo se curvará y tu valor rechinará los dientes. Alguna vez gritarás «¡estoy solo!»
Alguna vez dejarás de ver tu altura y contemplarás demasiado cerca tu bajeza; tu sublimidad misma te aterrorizará como un fantasma. Alguna vez gritarás: « ¡Todo es falso!»
Hay sentimientos que quieren matar al solitario; ¡si no lo consiguen, ellos mismos tienen que morir entonces! Mas ¿eres tú capaz de ser asesino?
¿Conoces ya, hermano mío, la palabra «desprecio»? ¿Y el tormento de tu justicia, de ser justo con quienes te desprecian?
Tú fuerzas a muchos a cambiar de doctrina acerca de tí; esto te lo hacen pagar caro. Te aproximaste a ellos y pasaste de largo: esto no te lo perdonan nunca.
Tú caminas por encima de ellos; pero cuanto más alto subes, tanto más pequeño te ven los ojos de la envídia. El más odiado de todos es, sin embargo, el que vuela.
«¡Cómo vais a ser justos conmigo! -tienes que decir - yo elijo para mí vuestra injusticia como la parte que me ha sido asignada».
Injusticia y suciedad arrojan ellos al solitario: pero, hermano mío, si quieres ser una estrella, ¡no tienes que iluminarlos menos por eso!
¡Y guárdate de los buenos y justos! Con gusto crucifican a quienes se inventan una virtud para sí mismos, odian al solitario.
¡Guárdate también de la santa simplicidad! Para ella no es santo lo que no es simple; también le gusta jugar con el fuego - con el fuego de las hogueras para quemar seres humanos.
¡Y guárdate también de los asaltos de tu amor! Con demasiada prisa tiende el solitario la mano a aquel con quien se encuentra.
A ciertos hombres no te es licito darles la mano, sino sólo la pata: y yo quiero que tu pata tenga también garras.
Pero el peor enemigo con que puedes encontrarte serás siempre tú mismo; a ti mismo te acechas tú en las cavernas y en los bosques.
¡Solitario, tú recorres el camino que lleva a ti mismo! ¡Y tu camino pasa al lado de ti mismo y de tus siete demonios!
Un hereje serás para ti mismo, y una bruja y un hechicero y un necio y un escéptico y un impío y un malvado.
Tienes que querer consumirte a ti mismo en tu propia llama: ¡cómo te renovarías si antes no te hubieses convertido en ceniza!
Solitario tu recorres el camino del creador: ¡con tus siete demonios quieres crearte para ti un Dios!
Solitario, tú recorres el camino del amante: te amas a ti mismo, y por ello te desprecias como sólo los amantes saben despreciar.
¡El amante quiere crear porque desprecia! ¡Qué sabe del amor el que no tuvo que despreciar precisamente aquello que amaba!
Vete a tu soledad con tu amor y con tu crear, hermano mío; sólo más tarde te seguirá la justicia cojeando.
Vete con tus lágrimas a tu soledad, hermano mío. Yo amo a quien quiere crear por encima de sí mismo, y por ello perece. -

Así habló Zaratustra.
Friedrich Nietzsche
Trad. A. Sánchez Pascual

lunes 10 de agosto de 2009

Cadáver exquisito.

















Una porosa espectralidad diamante sin pies Francia egipcia.
Que lentamente se desenrosca pítidamente en ópalo sonriente sangrando en el fundillo.Era así nada más. Una ronda de whisky y un corazón abierto como esa música para estrellas cósmicas.
Pero anteriormente sucedían peces y lluvia de cuchillos, ranas y pasteles en el Bankete.Todos seducidos por las palabras del maestro; entonces nos miramos porque la traición les pertenecía a ellos. Nosotros, no nos traicionamos.

Las telas, el querer volver del revés el himen,
Himan, y Hernán eran los hongos del kmino que aparecían cuando aparecía el tren.
Yo me había subido primero y ya no existían los conceptos de los números.
Aquí y allá flotando en burbujas de colores resplandecientes.
Juliana – Tachuela – Ivan.

lunes 3 de agosto de 2009

martes 28 de julio de 2009

Poema al cuadro de Walter Jones


Soberbia

No soy ese cuerpo de espaldas sin rostro
soy el que observa por la ranura del mundo
el que pinta
el dios del pincel y de la sombra
oigan el restregar de la pintura en las burbujas
de átomos
oigan el relinchar de mis dientes sobre el lienzo.

Pinto desde el mas allá
soy un creador
soy un buscador de sombras
nada me detiene en la nebulosa del frescor
de lo mismo.



Soy tiempo
seré recuerdo en la memoria del dios - tinta
él dice, que más allá del tiempo
estoy yo
semidesnudo
tapando mi rostro para que no puedas ver
para que veas mi ser.

Oh Padre!,
mira como lanzo llamaradas de óleo
para que sepas
que soy el que soy.

Soy alado entre mis tintas
soy burbuja
me vuelo
pero no caigo a la tierra
es demasiado bajo para un astro.



Soy un astro
y te miro
te conozco
se lo que sos
lo que pensas

Sabes de mi tanto como yo del tiempo
y me río
porque la risa es el poder de los dioses
oigan el estallar de mis cuerdas vocales
en el espesor de la pintura.

Allí donde todo es para siempre
donde los críticos pierden el tiempo
yo río
para ustedes
desde ese orificio encarnado en el devenir

Soy el devenir
Soy el mundo
Abran las ventanas por favor.

LUJURIA

Del otro lado de ese triangulo
el estallar de cuerpos
esfumados.

Gotas me separan
de mí y del otro
como una montaña
de piernas
de muslos.

Pájaro enredado entre mis carnes
me deleito en el esperma
gotean de placer los restos
yo miro de costado
con espuma en la espalda.
Tengo un cuerpo
con el que pretendo atravesarte
hasta estallarte.

Dejame
recorrer tu corporalidad viva
dejame seducir tu intelecto
con el sólo aletargar de la pintura.

¡ Sexo de astralidades para recorrerte!
no temas
del otro lado
sólo estamos nosotros mismos expectantes
con nuestros espectros de verdes.


Es mentira que esta prohibido el goce
los dioses saben
de sexualidades polimorfas
de sexos que se atrofian y destacan.

Cuando pinto el éxtasis me invade
comparte con la vista
la locura de entregarme
desnudo
con el rostro mirando hacia la izquierda
hacia el otro lado
lo no – dicho
la no – simulación
el silencio de esta cuadratura
en tu piel sedienta.

Poema al cuadro de Walter Jones


IRA

Me como
me como a mi mismo
desgarro mi cráneo.

Hay dientes que me parten
estoy ahí
imperfecto
devoré mis brazos
mis muslos aún intactos
no se revelan

Soy ese pequeño mosntruo defecto





E
S
A

V
E
N
T
A
N
T
A
N
A PLASTAMIENTOS

CUERPOS
SIN
ÓRGANOS
FORMAS DE LA SERIEDAD

ESA VAGINA
ME EXPULSÒ CON IRA

SOY LA IRA DEL MUNDO, SEÑORES
LO QUE ME ATURDE
ES LA TIMIDEZ
Y EL SER TORCIDO.